miércoles, 11 de abril de 2012

...La nueva vida de una botella de agua...

...Yo era una botella de agua de esas azules de cristal de Solán de Cabras. De las de toda la vida. De las molonas. De esas que cuando te las ponen en la mesa piensas (o por lo menos yo) "ala, que chula!". De esas que luego te llevas a casa y te hacen sentir de lo más "in". De esas que le dan un estatus al agua mineral. Vamos, la creme de la creme de las botellas y la más envidiada en los contenedores de reciclaje de vidrio donde me codeo con otros coleguitas, pero que no me llegan ni a la suela del zapato.
La verdad es que yo era una botella feliz. Tenía una vida tranquila y maravillosa, y últimamente decían que el color azul de mi piel brillaba con más intensidad. Estaba pasando por una buena etapa de mi vida y tenía buen color. Mi aspecto era este. La verdad, no estaba nada mal. =)


A pesar de que tenía una figura envidiable, llegó un momento en el que me dije, "Tengo que darle un giro a mi vida. Quiero emociones fuertes" Y claro. Me puse a pensar. Tatuajes, cirugía estética, puenting, ....puf! Nada me llenaba lo suficiente. Y ahí me quedé. Esperando a que la solución bajara del cielo (que comodona maja) y le diera de nuevo sentido a mi vida. Hasta que un día.....¡¡llegó Sarita!!....Cuando me eligió yo supe que todo iba a cambiar y me iba a hacer un lavado de imagen que iba a cambiar mi vida para siempre (por favor, no preguntéis la procedencia de la botella. Se han dado casos de hurtos rápidos en restaurantes con testigos presentes. No me miréis raro, por favor....ayyyy....¡que incomprendidos que somos los artistas!)

La transformación fue más fácil de lo esperado. Dos ovillos de lana, una aguja de ganchillo y paciencia. Mucha paciencia. Unas tres horitas después cuando me miré al espejo...¡¡no me lo podía creer!!...Había quedado espectacular. Aquí me tenéis con mi nuevo look.


Desde ese día (ayer) mi vida es otra. Ahora estoy siempre abrigadita y he cambiado mi color azul de toda la vida por un rosa y un morado que resaltan el verde de mis ojos (o eso me dicen por ahí). Además, que ahora molo mucho más. ¡¡He pasado de ser botella a ser florero!! y encima dentro me han metido unas ramitas que me dan un toque especial...¡mirad que chulo!







Ahora si que soy feliz y me consta que he alegrado el recibidor de Villa Gil Alvera. Por aquí anda otra coleguita mía que también ha sido rescatada de su triste vida de botella para convertirse en jarrón. Pero no puede tener el mismo look que yo. Me niego. Yo soy única y genuina, y seguro que como yo no hay ninguna por ahí. Ya os iré contando que tal mi nueva vida. Pero de momento, ¡pinta genial!

Hasta la próxima sonrisa =)

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2 comentarios:

  1. Hola Sara!
    Admirable. Si hay algo que me encanta de la gente CREATIVA es que, además sea simpática.(Hay mucho creativo-gafapastas-rancio).
    :)

    Saludos.

    //JLG (Oniralia)

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